VITICULTURA

Trabajamos en un altiplano del interior de Albacete, a unos 720 metros de altitud, marcado por un clima extremo de veranos largos y secos, inviernos fríos y una pluviometría escasa. Nuestros viñedos se integran en un paisaje continuo, abierto y austero: un territorio que no se impone, pero sostiene.
Estas condiciones han moldeado cepas resilientes, perfectamente adaptadas a la adversidad, permitiéndonos practicar una viticultura consciente basada en un secano real.
Contamos con 15 hectáreas de viñedo, con edades comprendidas entre 30 y 90 años, situadas sobre suelos diversos: arcillo-calcáreos, arenosos y de canto rodado.
Practicamos una viticultura tradicional, orientada al equilibrio, con una visión a largo plazo que garantiza el futuro del viñedo.

Contamos con un valioso patrimonio varietal. Entre estas variedades se encuentran Airén, Pardilla, Macabeo, Montonera, Bobal, Crujidera (Moravia Dulce), Cencibel (Tempranillo), Listán Prieto, Moribel, Tinto Fragoso, Garnacha y Monastrell.
Algunas de estas variedades, hoy minoritarias, forman parte de nuestro plan de recuperación en colaboración con centros de investigación especializados en la vid. Nuestro objetivo es preservar este legado, revalorizando cepas históricas que aportan singularidad y diferenciación a nuestros vinos.